Yo, alumna del Valdeluz, y periodista

Acudo sorprendida al repaso de mis estadísticas. Me resulta muy curioso que la gente se interese más por un caso en curso que por el trabajo bien hecho. Dicho lo cual, os recomiendo que entréis al blog en el que realmente me dedico a hacer información seria, rigurosa y en el que pongo todo mi esfuerzo: desdemerkeland.com

 

 

 

Qué interesante y qué baño de realidad está siendo lo del Colegio Valdeluz, para mí, como exalumna y periodista. No me apetecía mucho escribir sobre el tema, pero ahora que las aguas siguen turbias, pero se puede ver todo más calmado, me animo a escribir sobre ello. Como periodista y como exalumna, estas son mis reflexiones.

Tengo una amiga que es profesora de Ética en Ciencias de la Información, en la Complutense y tenemos largas charlas sobre cómo puede alguien enseñar deontología sin haberse visto inmerso en la tarea de ser periodista en activo. Ella nos pregunta mucho, a una amiga y a mí, sobre nuestra experiencia, nuestros problemas y dilemas, y siempre la mantenemos al día para completar sus casos prácticos… El del Valdeluz ha sido un caso práctico en toda regla, uno de esos casos que demuestran que hay un punto donde debes decir qué eres antes: exalumna o periodista. No puedes ser las dos cosas. Aunque creas que puedes. No debes.

Si hoy escribo es porque creo que mi experiencia puede ayudar a algunos jóvenes estudiantes. A la luz del caso me posicioné como exalumna, precisamente porque para servidora el periodismo, es, ante todo, un ejercicio de responsabilidad y honestidad para con las víctimas, los presuntos culpables y, sobre todo, los lectores. Cuando la noticia llegó a través del chat de amigos que tenemos en Whatsapp,  sentí  la obligación moral de contrastar los datos, por lo que hablé con compañeros periodistas y con amigos profesores, que aún siguen en el colegio. Pero cada nuevo detalle se volvía más complicado de digerir.

La rabia, obsesión e impotencia que sentía cada vez que se conocía un nuevo detalle, eran paralizantes. Por una parte, como exalumna, sentía la necesidad de defender el buen nombre de algún profesor, y sí… mi experiencia en el cole. Donde conocí a los que hoy, a mis 30 son mis mejores amigos, que tuvieron la misma buena educación que yo, y son buenas personas. Pero sobre todo quería saber, necesitaba saber: ¿Qué coño ha pasado ahí? Así que, ante todo, decidí ser exalumna porque, en conciencia, periodista no podía ser, pero, a la vez, y paradójicamente, precisamente por serlo, he vivido este capítulo de una forma muy interesante.

Sí, defendí el cole, pero yo no defendí a los presuntos culpables, me preocupaba de que no se culpe a los que no han tenido nada que ver, y que de haberlo sabido, seguramente, hubieran denunciado. Me repugna ver que puede haber habido casos de abuso entre las paredes donde estudié, claro que sí… Pero si bien los culpables deben ir a la cárcel, en el camino hasta la resolución por un juez, suele haber cadáveres que no pintan nada ahí. He tenido peleas, verdaderos enfrentamientos, en twitter con personas que, aprovechando la coyuntura, se han dedicado a atacar a los alumnos del colegio.

Veréis, antes del Valdeluz, hasta los 11 años, yo estudiaba en el colegio de Carmelitas de la Caridad Santa Joaquina de Vedruna. Allí sufrí acoso escolar por parte de alumnos y monjas, que nos hicieron la cruz a mi y a mi hermana porque mi padre (@fjkayser) denunció, desde el Consejo Escolar y el APA, que el profesor de Educación Física (un tal Félix) era alcohólico y abusaba de las niñas. El cole calló y las mojas me hicieron la vida imposible, y me cambiaron al Valdeluz, donde, me fue bien. Es decir, desde pequeña he sido consciente de qué es abuso escolar, cómo se manifiesta y cómo denunciarlo. Desde muy, muy pequeña ha sido un tema recurrente en mi casa. Y nos ha marcado, aunque afortunadamente jamás en primera persona.

Pero, al mismo tiempo, y precisamente por eso, también necesitaba saber más, sobre todo porque es importante saber si tu colegio ha ocultado información sobre un tema que parece tan grave: no un delito, varios delitos. A menores. Y precisamente por ser exalumna creo que mereces saber más, porque es duro digerir que la gente de la que has aprendido materia y valores, pudo saber algo que tú de haber sabido, hubieras investigado al menor indicio. Pero hasta que todo se aclare, quiero intentar hacer un ejercicio de cautela. Me cuesta, ¿eh? Porque soy mujer, y persona, y la infancia es sagrada.

Sobre el director de las Heras (era el director cuando estudiaba allí y me daba clase de Informática) soy la primera sorprendida, y me repugna, hasta límites que dudo mucho que puedan llegar a comprender.

¿Por qué digo que, como periodista, he aprendido cosas? Posiblemente, de no haber sido el colegio donde estudié de 8º a COU, nunca hubiera reparado de esta manera en la “presunta inocencia” de nadie. Pero si algo me ha enseñado este episodio, es precisamente, cautela con víctimas y asepsia profesional con verdugos. Que la justicia se haga en frío, firme y duramente. Sobre todo porque, a medida que avanzan los días, la cosa es más oscura, más fea, más desagradable, y más grave.

Yo he sido parte contratante, que dicen, yo he “chutado” noticias “por clicks” si pensar en nada ni nadie. Pero por primera vez vi claro, en los errores de compañeros en el tratamiento de la información cómo muchas veces he sido yo la que ha actuado de la misma manera. “Esto da clicks (…) esto es un temazo, que lleva la palabra colegio católico en el nombre (…)”… Bueno, digamos que una vez ves matar a varios políticos y actores que no han muerto, antes de tiempo ya eres un poco consciente pero esto… Esto es mucho más grande y mucho más asqueroso.

Pero sobre los cruces de informaciones sin contrastar y esas cosas… Sin ir más lejos, el director y el jefe de estudios aún siguen apareciendo en twitter como “arrestados”, cuando fueron puestos en libertad a las pocas horas. Hay compañeros que han sido tan poco rigurosos que han usado declaraciones vertidas en foros de Internet como “declaraciones” en sus noticias. No hablo de las televisiones, porque tengo la suerte de estar en Berlín y no ver programa alguno (a parte de a Évole, Buenafuente y Ana Pastor). He aprendido que hay ‘bots’ de Internet siempre que hay un tema sensible, cuentas desde Brasil y Latinoamérica que tuitean, rebotan y lanzan la misma noticia.

Dentro de esto, debo destacar mi admiración y el difícil trabajo de compañeros en los medios que también fueron al colegio o tienen amigos muy cercanos ahí. Por todo lo anterior, y teniendo en cuenta que alguien haya llegado hasta aquí; pues supongo que un texto que no es morboso no interesa, diré:

  • Que la responsabilidad debe ser la máxima del periodista, teniendo la cláusula de conciencia un valor incalculable.
  • Que hasta que uno no vive en primera persona un caso de estas características no se da cuenta de la fuerza que tienen los periodistas y cómo dirigen la opinión pública.
  • Que no se debe jamás mentir durante una crisis de reputación, porque las consecuencias son terribles.
  • Que el acoso sexual en el colegio es un tema delicado, un arma arrojadiza.
  • Que hay curas malas personas y curas buena gente, pero que siempre hay por encima de ellos una entidad mayor que lo controla todo.
  • Que un colegio no lo hace un profesor, pero que por el malhacer de un profesor todo el trabajo del resto puede irse a la mierda para siempre.
  • Que un colegio es la educación que imparte y los alumnos que han salido graduados de sus aulas, y que es significativo que se defienda con pasión el colegio. Y que es por algo.
  • Que hace tiempo que no me creo nada. De nadie.
  • Que ojalá salgan todos los casos de acoso en el aula, en cada uno de los colegios. Incluso en los Jesuítas, y el Opus.
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About belenkayser

Periodista y experta en redes sociales. Colaboradora de El Viajero de El País y visualMAG. Además, locutora de radio y publicidad. ¡Qué más! Ah... Escribo cuentos... y a veces los publico ;)

8 responses to “Yo, alumna del Valdeluz, y periodista”

  1. Jesús Cascajero (@Casca_de_Guada) says :

    Mira por dónde he llegado al final del artículo, sin esperar amarillismo pero sí la opinión de alguien que ha podido vivir la situación de primera mano, conocer lo que se cuecey por su profesión, ser sincera, crítica y objetiva.

    Sin embargo me encuentro una exalumna escandalizada, que ME DA la impresión, que busca más creer en la “limpieza” de su pasado y no romper los recuerdos acumulados, veo una periodista que no hace referencia a su trabajo (investigar e informar) y mire que lo tiene facil si tántos contactos conserva en dicho instituto, veo una periodista que quiere vender el lado amable de lo vivido, está en su derecho, pero eso no es ser objetivo, pone el ventilador con el tema de los “boots” contratados en twitter, no dudo de sus fuentes… ¿pero cómo un “boot” (programa informático) puede ser un “muchacho brasileño de color”? lo ignoro, pero me gustaría conocer el cómo. Si por “Boot”, Belén entiende a alguien contratado para hacer tareas alegales/ilegales en la red, eso también se da mucho en asia con “muchachos coreanos amarillos” pero como digo, usted tiene sus fuentes.

    No estudié periodismo en carrera, pero en la ESO me enseñaron sus bases (5W´s, valores, etc…) y no los veo en su artículo por ningún lado.

    Si un Juez, ha de condenar a su propio hijo por asesinato (o lo que séa) no seré yo el que le pida ser “Juez y Padre” si le lleva a entrar en conflicto consigo mismo, pero sí le pediré que escoja; o “Juez” o “Padre” y obre en consecuencia, porque un Juez ejerciendo desde su condición de Padre, viola los principios que juró defender, va contra lo que la sociedad espera de él.

    Tiene razón en la presunción de inocencia, culpar es gratis y nadie te cobra por no disculparte, si ahora se da cuenta y hace autocrítica, no vuelva a prejuzgar la próxima vez, pero vuelvo a decir, no lo veo propio de un/a periodista que debe ser imparcial e investigar la verdad.

    • belenkayser says :

      Como me comento, y es de lo que va el texto, me siento incapaz de ser las dos cosas. Porque de hecho, estoy en Alemania, y desde aquí difícil es pegar ninguna patada a ninguna puerta 🙂 Gracias por leer hasta el final.

  2. ExAlumno says :

    Comienzo esta carta sin saber su destino final. A un periódico? Al Facebook del Colegio Valdeluz? .. o más probable es que solo la haga para mi mismo como desahogo y válvula de escape frente a la presión que veo y siento a mi alrededor. (rectifico. Finalmente he decidido publicarlo como comentario anónimo en el blog de una periodista).

    Pena, preocupación, cabreo, indignación son sentimientos que se agolpan por igual.

    Soy un exalumno del Colegio VAldeluz donde pase mas de 10 años años. No fui un alumno precisamente modélico. Inquieto, travieso, indisciplinado, malas notas, avisos de expulsión… de hecho repetí algún curso … por méritos propios. .

    Mi hermano, mayor que yo, también estudió en el colegio… con bastantes mejores notas que yo y comportamiento ejemplar.

    Tengo además hijos que son alumnos del Valdeluz. Y alguno ha sido alumno de Andres Diaz durante varios años.
    (alguno ya habrá adivinado que jamas hubiera llevado a un hijo a ese colegio si hubiera vivido una decima parte de lo,que se está contando)

    Es decir… es probable que mi conocimiento y experiencia con este colegio sea muy grande.

    Aunque por otro lado no soy nada activo en la comunicad educativa del Valdeluz mas allá de las tutorías con los profesores de mis hijos. Ni soy del APA, ni asisto a reuniones, me escaqueo de cualquier asunto que no me toca directamente… y en general no es que sea un miembro con una participación ejemplar en la comunidad educativa.

    Es decir, que hablo solo por mi, en mi nombre, no represento a nadie más que a mi persona y no estoy haciendo propias opiniones ajenas.

    Llegados a este punto, he de decir que:

    1.- Nunca en todo ese tiempo, en varias promociones diferentes (lo único bueno de repetir es que se conoce más gente) o incluso más si sumo como propia en este sentido la experiencia de mi hermano mayor, escuchamos nada ni siquiera parecido a ningún tipo de abuso, acoso, exhibicionismo ni demás historias que he tenido que oír y leer últimamente en relación a la “generalización” de este tipo de prácticas. Algunas coces “expertas” (y no me falta ninguna “v”) aventuran historias, hipótesis, posibilidades, opiniones que desde luego nada tienen que ver con lo vivido por alguien con mi experiencia en el colegio.

    2.- Es un colegio MUY exigente. A veces duro. Pero de ahí su bien merecida fama (hasta ahora) de colegio EXCELENTE. En mi caso, grandes profesores (algunos de los cuales aun siguen en el colegio) fueron determinantes e inspiradores para que finalmente modificara mi actitud… y mi futuro. Como alumno conflictivo (con avisos de expulsión incluidos), no tuve un camino fácil en el colegio. Pero tanto el problema, como la solución me pertenecían. Y algunos profesores excepcionales supieron hacérmelo ver y ayudarme a encontrar la motivación que me hacía falta. Siempre Gracias A.S., MC.B, N, FG, L.S. y un largo etcétera.

    Se que esto contrasta con otro mantra de que si el colegio deja de lado a alumnos problemáticos para no manchar su expediente, etc.. Pues no digo que no haya sido la experiencia de algún alumno. La mía ha sido la contraria. Y se que no soy ni mucho menos una excepción.

    3.- Seamos totalmente sinceros. Me llevé unas cuantas hostias. Si. Y la mayoría fuera de la eucaristía. Algunos me dejaron las patillas como el mocho de una escoba. Los 70’s no se parecen en nada a los tiempos actuales en pedagogía. Pero nuestra capacidad de supervivencia nos hacía ver como normales actitudes que hoy pasarían por el juzgado. Sinceramente.. A mi personalmente no me dejaron huella. Pero nunca permitiría que un hijo mío pasara por esa experiencia. Y me consta, por mis hijos y porque los tiempos han cambiado, que eso ya no ocurre. Faltaría más. Nunca más.

    4.- No soy católico, no practico ninguna religión (lo siento curas, ahí ni me vencisteis ni me convencisteis) . Es más. Siempre me sorprendió la poca PRESIÓN religiosa que existía. Se podía hablar de todo asunto, discrepar … y nunca me sentí especialmente adoctrinado, más allá de que lógicamente estás en un colegio de curas. Nada que ver con lo que escuchaba de algunos amigos que iban a algún colegio del Opus Dei. Eso si era adoctrinamiento severo.
    Sin embargo, paradójicamente es su condición de colegio religioso la que más está atrayendo despiadadas críticas, más allá del la gravedad del hecho en si (que ya lo es bastante)

    5.- Conocí al ínclito profesor D. Andres Diaz. ¿Quien no? Era uno de los profesores más populares, activos, cercanos, influyentes etc. del colegio. Y ese es el primer shock que todos hemos vivido. Nunca lo hubiéramos sospechado. Mis hijos, los primeros sorprendidos. No daban crédito. Y creo que siguen sin dárselo. Y es que la experiencia personal les pesa siempre más que cualquier cosa que lean o vean en TV.
    Pero no voy a cometer el error de olvidar que entre medias hay 7 denuncias, de 7 chicas que merecen todo el crédito que el Juez les de, y se las proteja como las víctimas que son. No quiero ni imaginarme lo que estarán viviendo las familias de estas chicas. Mucho ánimo, y que la justicia funcione eficaz y seriamente, contemple todas las garantías de todos los implicados, y haga lo posible por atenuar el enorme juicio mediático que ya se ha producido (aunque esto último ya no es posible)

    6.- Llegados a este punto ¿qué es lo que más me indigna y me preocupa de cara a la permanencia de mis hijos en el colegio? Pues me indigna la posibilidad de que, hubiera miembros de la Dirección del Colegio que conocieran/sospecharan los hechos, y no hicieran nada.

    No hablo ya de justicia. No entro en el debate sobre si quien tiene que denunciar son los padres, las madres o el espíritu santo.

    Por encima de esa discusión, la responsabilidad de la Dirección hacia los alumnos, padres y la propia entidad, debería haber sido la de actuar de forma inmediata, de oficio, apartando al profesos de sus labores… Cayera quien cayera. E independientemente de la formalización de una denuncia por parte de los padre de las presuntas victimas.

    Pero para eso hay que ser valiente, profesional, y no solo “bonachón”, buena persona o “campechano”. Eso está muy bien para dar los buenos días a diario en el hall a padres, alumnos, profes… O para dar una clase de Arte. Pero para gestionar los temas difíciles de un centro educativo como el Valdeluz o cualquier otro, está claro que, de confirmarse los hechos, el perfil del Director no era el adecuado. En ese caso, no se puede ser tan inoperante. Y lo digo desde el cariño a la persona, pero desde la indignación hacia el cargo.

    En resumen, entre 90 excelentes profesores, se ha colado uno que d confirmarse los hechos, merece que la justicia caiga sobre él con todo su peso.

    Las víctimas deben contar con todo el crédito, apoyo, comprensión…. Nadie llega a este nivel sin una historia real detrás y la sorpresa generalizada por el perfil del profesor, no puede restar un ápice nuestro apoyo a las víctimas. Pero tampoco olvidemos la presunción de inocencia que deberá protegernos frente a injusticias.

    Solo hay que echar un vistazo a las conversaciones en Redes Sociales para darse cuenta hasta que punto la política se ha colado en este asunto, enmierdándolo de forma considerable. Lo que no es una sorpresa, dado el nivelazo político que vivimos últimamente.

    El hecho de que se trate de un “colegio de curas” (ignorando incluso que el profesor acusado no es cura), ha polarizado el debate, por encima de la realidad de los hechos, y extrapolando su alcance hasta limites rallando en el absurdo.

    En ese camino, todos los relacionados con el centro, sufrimos las injusticias, las aceradas opiniones, las invenciones noveladas, las suposiciones etc. creando un estado de ansiedad importante entre todos, y cierta desorientación en los alumnos.

    No tengo más conclusiones. Solo el deseo de que la justicia haga su trabajo con la mayor prudencia, celeridad y certeza posible, que el colegio tome buena nota de lo acontecido y que no empañe más alla de lo inevitable, el buen hacer durante más de 50 años de un gran colegio.

    • belenkayser says :

      Muchísimas gracias exalumno por tu testimonio. Me alegra decirte que estoy de acuerdo con lo que dices. Y que ojalá se aclare pronto. Cada vez veo más, una mano política detrás de todo esto, e incluso, como BIEN deslizas, la propia Iglesia a la que podría no hacerle gracia que se trate de un colegio tan laico. Cabe recordar las no pocas veces que la pandilla de Rouco ha multado a la parroquia del cole por, precisamente, hacer la religión a su manera.

    • Blamara says :

      Chapó. Unas reflexiones acertadísimas. Y, como bien dices, no siempre se quitaban las chinas incómodas del zapato: yo tampoco fui una lumbreras, me costó mucho sacar el bachillerato (porque sí, soy de la LOGSE, pero nunca noté diferencia con la educación que tuvieron mis hermanos en el plan de estudios anterior), yo misma me quería ir del colegio porque era “el bicho raro”, “la heavy”, “la satánica” (según el genial padre Zarahueta)… pero tanto mis padres (que en realidad, me obligaron) como mis profesores (que en realidad, me animaron) consiguieron que me quedase. Y me ayudaron a ser quien soy ahora, por mucho que entonces sacase por mi boca sapos y culebras. Y me siento orgullosa de haber aguantado la presión, y haberme formado allí. Así que incluso los “casos perdidos”, acabamos encontrándonos.

  3. Javier Rodríguez says :

    Como padre de dos alumnos del Valdeluz (y también de la escuela de música), gracias a belenkayser por el artículo y a ExAlumno por su respuesta. Habéis expresado perfectamente lo que creo que la mayoría de padres pensamos. Espero que se deje trabajar a la Justicia y no se siga “enmierdando” el buen nombre del colegio. Un saludo

  4. Alicia García says :

    Belén, enhorabuena. Como exalumna y futura periodista tengo que decirte q es un gran artículo!! Tienes mucha razón y gracias por tratar este tema de una forma no sensacionalista. Muchos profesores y el colegio no tienen la culpa de lo ocurrido; si al final se demuestra su culpabilidad q sea castigado, pero el Valdeluz no tiene q recibir el trato q está recibiendo.

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